Nairobi y las microindustrias de jardinería

Nairobi ha experimentado una evolución hacia un urbanismo de estilo occidentalizado, con barrios residenciales, zonas periurbanas y suburbios. Con todo, y a pesar de los continuos intentos de las autoridades de institucionalizar el llamado sector informal, mayoritario en todo el país, en distintos puntos de la ciudad florecen post-it producto del ingenio y el afán de subsistencia.
En medio de una zona residencial de la ciudad, mucha gente vende flores y plantas por la calle. Al adentrarnos en esta zona pantanosa, empezamos a descubrir otros post-it escondidos entre plantas y cañas de bambú que, por magnetismo económico, han surgido como parásitos alrededor de estos viveros improvisados. Alfareros. Un taller mecánico. Casas de comidas. Los unos sobre los otros, estos post-it crean un entramado económico y social particular, una red, un post-it colectivo.
Los terrenos, destinados al uso público, fueron distribuidos durante el régimen despótico de Daniel Arap Moi, y a día de hoy tres empresas reclaman derechos de propiedad sobre diferentes partes de los terrenos en los que se instalaron estos horticultores, que dan trabajo a más de ochocientas personas. El caso, sin embargo, parece estar atascado en los juzgados, en una serie interminable de apelaciones y contraapelaciones. Se proyecta la ampliación de una iglesia presbiteriana, un nuevo centro comercial y la construcción de un gran complejo de apartamentos. Con el consentimiento tácito de las autoridades, estas empresas entraron una noche y arrasaron con todo lo que encontraron, con el resultado de grandes destrozos causados a los viveros.

 

 

 

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