Actividades en el parque: Berlín, Londres,
Milán, París
Los parques públicos de las ciudades europeas
asisten desde hace tiempo en las metrópolis francesas y
alemanas el fenómeno es más antiguo, mientras que en las
ciudades italianas es más reciente a una fuerte presencia
de población inmigrada: es un fenómeno que se puede atribuir
a la escasez de lugares privados y de reunión de los que estas
personas pueden disponer.
Durante los días festivos, el recinto del parque acoge una gran
variedad de prácticas sociales que interesan a los extranjeros:
el juego, elemento esencial para el encuentro y para el ejercicio del
potencial de libertad; el hecho de comer juntos; la música y
los bailes tradicionales. Vivir el parque se concreta también
en la búsqueda de una naturaleza que a menudo es inexistente
en la vida que los inmigrantes llevan en la ciudad.
Los distintos modos de estar en el parque hacen emerger problemáticas
relacionadas con las costumbres domésticas, con la proximidad
y la lejanía, con los extranjeros, con la esfera pública
y la privada. En este sentido, las zonas de césped se convierten
en un contenedor de diferencias, y ofrecen la oportunidad de desarrollar
un sentimiento de tolerancia distinto y una capacidad de convivir distinta.
Este trabajo documenta el fenómeno a través de fragmentos
de experiencia que contienden en si elementos imprevistos: la filmación
desde abajo y en formato horizontal convierte en discontinua la percepción
del espacio, predomina el «fuera de campo» o, en cualquier
caso, el aspecto voluntariamente no central y no narrativo. Como una
«caída del ojo», y una percepción sin centralidad.
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