

| Black Rock City, Burning Man
Una vez al año, en el transcurso de una semana,
en el lecho de un lago desecado en un desierto del oeste de los Estados
Unidos, se construye, partiendo de cero, una ciudad efímera para
45.000 personas para la celebración del Burning Man, ciudad que
después es totalmente desmantelada. Una estructura urbana cada
vez más sofisticada para acoger a una población que crece
de año en año. El festival representa una postura crítica
hacia el consumismo, puesto que en ella no está permitido el
comercio. Los habitantes llevan consigo todo lo que necesitan y después
se lo vuelven a llevar todo, siguiendo el principio de «no dejar
ninguna huella». Después de haberla desmontado, no queda
ninguna rastro de la ciudad, del mismo modo que tampoco existe nada
permanente en el lugar un paraje extremadamente inhóspito
que anticipe la construcción de la ciudad. |
