Gimnasio debajo una autopista en São Paulo

Natural de Olinda, Estado de Pernambuco, cincuenta años, ex pugilista, profesor y entrenador en el restricto circuito de boxeo en São Paulo, Nilson Garrido encontró en el centro de la ciudad de São Paulo su mayor desafío: resocializar, mediante la práctica del deporte, a las poblaciones pobres y marginadas que allí viven. Su esposa, la asistente social Cora Oliveira y coautora de este proyecto, lucha para lograr este objetivo cuidando de la parte social del proyecto.
Primero, en Vale do Anhangabaú; después, en Bexiga, y ahora en Brás, el centro Cora Garrido Boxe, o Projeto Viver, es una mezcla inusitada de institución social, gimnasio, escuela de deportes y artes marciales que intenta atraer a las poblaciones en situación de extrema vulnerabilidad social –principalmente, sin techo, ex adictos y ex presidiarios, recogedores de material reciclable, niños y adolescentes en situación de riesgo– y promover acciones de reintegración social por medio del deporte, actuando in situ, es decir, debajo de viaductos –espacios residuales, amorfos e inconexos legados por la incongruencia territorial de los sistemas viales de la ciudad.
Aun así, los gimnasios son sucesivamente desalojados por la administración municipal y vuelven a montarse con equipos improvisados. A modo de herramientas para las técnicas nada ortodoxas de entrenamiento que Garrido desarrolló en su época de entrenador, neveras o neumáticos de camión se transforman en sacos de arena, ejes de camión se utilizan como pesas y amortiguadores pasan a ser equipos de musculación.
Sin ánimo de lucro, sin asignaciones públicas ni socios privados (excepto las donaciones esporádicas de aparatos, libros y ordenadores), Projeto Viver resiste desde hace dos años con mucho juego de piernas y de cintura. Su deseo: componer rincones y personas, desechos y reglas, en increíbles combinaciones y collages, con la misión de «reciclar seres humanos».

< >