Mercado informal en São Paulo

Kantuka es como se llama la plaza ubicada en el barrio Pari, en São Paulo, en la que inmigrantes bolivianos organizan un mercadillo. Territorio efímero. Así como precaria es la forma de trabajo a la que estos inmigrantes se someten. ¿Movilidad territorial como estrategia de movilidad económica y social? Pero para conseguir trabajo en esta ciudad, los bolivianos deben someterse a las reglas impuestas por el segmento del mercado que les corresponde: pequeños talleres de costura que alimentan redes minoristas de confección. Cadena textil cuya característica es la circularidad de la mano de obra y la desregulación de las relaciones laborales: empleados en situación irregular, sin documentos, los inmigrantes llegan a cumplir largas jornadas diarias de hasta diecisiete horas en condiciones y locales de trabajo degradados (locales que invariablemente hacen las veces de vivienda). En este universo, el trabajador boliviano se reterritorializa en clave contraria, marcada tanto por la invisibilidad del clandestino como por la discriminación racial (indios) y social (trabajo esclavo, tráfico de mano de obra).
De este modo, como parte de la estrategia de identidad y reconocimiento social, la plaza Kantuta se transforma todos los domingos­ –único día de la semana en que salen a la calle­– en un rincón boliviano en São Paulo. En ella se establecen relaciones de diverso orden —gastronómico, artístico, de oferta de trabajo y de otros servicios–. Mientras tanto, a pesar de la situación de clandestinidad reinante, tales relaciones vienen siendo progresivamente capturadas y codificadas, ya sea por las normas y posturas municipales (higiene, estandarización de las instalaciones, etc.), ya sea por las redes culturales y financieras, que no sólo pasaron a apoyar la realización del evento sino que aplican un recargo a los canales de remesa de dinero.

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