| Asentamientos informales en Berlín tras
la caída del muro
Después de 1989, en la Todesstreifen
la llamada «franja de la muerte», la franja de terreno
que discurría a lo largo del muro vigilado, accesible solamente
a los VoPos (los miembros de la policia nacional de la RDA) se
establecieron algunos grupos anarquistas que veían en aquel territorio
liberado un lugar adecuado para la práctica de estilos de vida
alternativos respecto del capitalismo y el consumismo occidentales.
Los Wagenplatz asentamientos de remolques y vagones han
organizado el espacio de este vacío urbano, y aún hoy
resisten como lugares que ofrecen regularmente a la ciudad varios servicios
sociales y culturales. La opción de vivir con la mínima
expresión del confort y de forma del todo autogestionada es uno
de los principios fundamentales de estos asentamientos, a los que se
asocian otras formas de activismo y sensibilización política
(lucha contra el sexismo, veganismo/vegetarianismo, ecologismo).
Pero el futuro de estos colectivos es incierto: los proyectos de transformación
inmobiliaria de las áreas donde están ubicados les amenazan
continuamente con el desalojo, cosa que ocurre con regularidad y, por
tanto, obliga a los okupas a trasladar sus remolques y vagones a zonas
aún sin proyecto de urbanización. De éstos, uno
de los más contestados es Media Spree, la Ciudad de los Medios
de Comunicación, que en los próximos años crecerá
hasta ocupar ciento ochenta hectáreas de la Todesstreifen, y
que transformará radicalmente la imagen de una de las áreas
históricamente más anárquicas de la ciudad.
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